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Escrito por Michelle Guzmán, Voluntaria del Ministerio Hermana Rosa de Hierro en Colorado Springs, CO
Nuestras agendas reflejan 100% nuestras prioridades. Pero ¿cuántas veces te ha tocado redefinir tus prioridades debido a una emergencia?
Al leer Mateo 14 leemos acerca de la muerte de Juan el Bautista y cómo Jesús recibió la noticia. Creo que Jesús reorganizó su agenda al escuchar que su ser querido había fallecido en las manos de Herodes. Pedro tuvo que reorganizar sus prioridades cuando Jesús decidió quedarse en tierra y mandarlos a ellos en barco, quizás Pedro había hecho planes para apoyar a Jesús en su pérdida reciente.
No sabemos específicamente qué sucedió, pero sabemos claramente que este viaje en barco no resultó en lo que todos habían planificado. Era ya de noche, estaban cansados, alimentaron a 5,000 hombres. Estaban exhaustos. Pedro en aguas profundas en medio del lago, quizás tratando de asegurarse a la barca para no caerse porque los vientos eran fuertes; estoy segura que su agenda preparada no reflejaba lo que ese día y madrugada estaba sucediendo.
Luego del susto que se dieron al creer que la sombra de Jesús caminando sobre el agua era un fantasma, Pedro en su natural impulsividad, vio una excelente oportunidad para caminar en el agua, sonaba como una aventura entretenidísima. ¿Me pregunto si yo estando en la posición de Pedro le hubiese pedido a Jesús que me llamase a salirme de la barca? En realidad, no sé la respuesta. Siendo que el viento estaba soplando en contra, creo que mi prioridad en ese momento hubiese sido ir a Genesaret lo más pronto posible, el susto del fantasma y la fuerza del viento en las olas creo que hubiesen sido suficientes para mí. ¿Cuál hubiese sido tu prioridad en este momento para ti?
Pedro tuvo una verdadera redefinición de sus prioridades, no las de su agenda, pero sí las de su sobrevivencia. Al momento de salirse del barco tenía quizás como prioridad acercarse a Jesús, tener un momento de acción y gozo, y luego llegar a tierra en Genesaret. Pedro quizás se sentía muy seguro de sí mismo y de su relación con Jesús. No creo que pensó que se iba a estar ahogando minutos o segundos después de poner sus pies en el agua. Aparentemente, a Pedro le gustaba la sensación del agua, su prioridad de acercarse a Jesús aún seguía en pie, hasta que la fuerza del viento le hizo reorganizar sus prioridades de la manera equivocada. Pedro alineó sus prioridades a su lógica y eso le hizo perder perspectiva.
“Pero, al sentir el viento fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: —¡Señor, sálvame!” Mateo 14:30 (NIV)
Cuántas veces nos hemos encontrado tratando de acercarnos a Jesús, pero nuestra lógica nos hace alinear nuestras prioridades en el orden incorrecto. Al fijarnos en nuestra condición humana y el fuerte viento, perdemos perspectiva de que Jesús aún está caminando en el agua. Pedro no se distrajo por el agua, ni por el viento, Pedro se distrajo por la fuerza del viento. En nuestro caminar con Cristo, aprendemos quizás a caminar en el agua y hasta esperamos que el viento sople. Pero cuando la fuerza del viento es demasiado para nosotros, nos es muy difícil ver que Jesús aún está parado sobre el agua. Si yo alineo mis prioridades en mi vida pensando solamente en mi condición personal, generalmente no voy a poder sostenerme cuando el viento sople fuerte. Si yo alineo mis prioridades al amor de Jesús, entendiendo que no importando mi condición, Jesús va a permanecer parado sobre el agua, entonces el temor no se va a apoderar de mi corazón.
Prioridades alineadas al temor versus prioridades alineadas al amor de Jesús
Los peores errores que he cometido en mi vida han sido porque he alineado mis prioridades al temor y he tomado acción en mi planificación diaria de acuerdo a esas prioridades. El temor a lo que otros me puedan hacer o a que me lastimen, quizás ha empañado mi visión en muchas ocasiones, tomando posesión de mis prioridades y, por consiguiente, de mis emociones y de mis acciones diarias. ¿Te ha sucedido? En medio de un divorcio, en medio de una situación de trabajo difícil, en medio de la pérdida de un ser querido, o en medio de un problema de finanzas serio, Jesús aún es capaz de caminar en agua. Si nuestro corazón está en una búsqueda constante de Él y de Su amor por ti y por mí, seremos capaces de establecer nuestras prioridades diarias, semanales y mensuales de la manera correcta y estar mejor preparadas para no tener temor cuando el viento sople fuerte.
“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Hebreos 12:1-2
Prioridad principal: Tiempo diario a solas con Jesús
Tu tiempo a solas con Jesús a diario en tu devocional matutino te dará la capacidad y práctica de entender que el amor de Dios en nuestras decisiones diarias es capaz de prepararnos para poner los pies sobre el agua y disfrutar del viento; y, cuando la fuerza del viento aumente, colocar nuestros ojos en Jesús, quien en las peores circunstancias aún es capaz de caminar sobre el agua.
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Escrito por Michelle Guzmán, Voluntaria del Ministerio Hermana Rosa de Hierro en Colorado Springs, CO
¿Planificas tu semana o mes regularmente? ¿Utilizas un calendario o agenda para hacer tu planificación semanal o mensual? ¿Cuáles son las 5 primeras cosas que incluyes como parte de tu semana o mes en tu planificación?
Agendando nuestras prioridades
Generalmente al planificar nuestras prioridades, las basamos en nuestras responsabilidades diarias, nuestras relaciones y la gente que nos rodea, nuestros recursos disponibles, y en quienes somos como personas. Si tienes un trabajo, sabes que una de tus prioridades es asegurarte que completas al menos 40 horas a la semana como parte de tu responsabilidad. Si eres madre, posiblemente una de tus prioridades es asegurarte que tus hijos coman 3 veces al día, 7 veces a la semana sin gastar más de lo que tienes presupuestado para comida ese mes. Si eres esposa, sabes que tu prioridad es mantener el corazón de tu esposo bajo tu cuidado especial y dedicarle tiempo de calidad para asegurarte que tu matrimonio esté bien. Si eres hija, sabes que tu prioridad es honrar a tus padres y velar por ellos durante el tiempo que tienes, en balance con tu trabajo o escuela y amistades.
Nuestras prioridades también se establecen alrededor de nuestros intereses, condición personal y situaciones emergentes. Cuando tenía 17 años me interesaba mucho aprender acerca de la historia de los Estados Unidos y dedicaba horas practicando mi inglés. Como pasatiempo, iba a bibliotecas en Guatemala para encontrar libros en inglés sobre estos temas. En ese momento mi prioridad era graduarme con buenas notas y poder aprender algo que me ayudara en el futuro a trabajar. En mi condición de estudiante tenía opciones para estudiar en la universidad y, con buenas notas, podría aplicar a becas de estudios locales e internacionales. En ese momento una oportunidad se presentó para estudiar en Estados Unidos y mis prioridades cambiaron.
Prioridades bíblicas
Si eres creyente y tu objetivo es seguir a Dios, la Biblia muestra innumerables ejemplos sobre prioridades. Proverbios y otros pasajes de la Biblia nos dan sabiduría y consejos de cómo llevar nuestras vidas día a día de acuerdo a Dios.
“Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Mateo 6:3 (RVR1960)
“Acuérdate, pues, de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y se acerquen los años en que digas: No tengo en ellos placer.” Eclesiastés 12:1 (LBLA)
“Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.” Romanos 12:2 (LBLA)
Y así como estos versículos, muchos más.
Si estamos en nuestra sana mente, tratamos de ser buenos con otros, servir al próximo, orar y leer nuestra Biblia, quizás ir a nuestro estudio bíblico, etc. Nuestras agendas reflejan 100% nuestras prioridades.
¿Alguna vez te has preguntado cómo luciría la agenda de Jesús y Sus discípulos si ellos hubiesen usado una? Me pregunto qué incluiría Pedro para la siguiente semana o mes. Talvez su agenda luciría algo así:
Lunes, 6:00am – Oración con Jesús en la casa de Juan. 7:00am - Desayuno y planificación de charlas a comunidad. Martes,10:00am - Viaje a Emaús con Jesús y el equipo. Sábado, 10:00am– Inicio semana de boda. Martes, 8:00am - Viaje en bote a Genesaret, retiro para apoyar a Jesús. Tiempo de oración.
¿Cuántas veces te ha tocado redefinir tus prioridades debido a una emergencia?
Creo que todas hemos estado allí. Todas sabemos que emergencias suceden, planes cambian y nuestras prioridades alineadas para nuestra semana o mes tienen que tener una reorganización.
En la siguiente entrada del blog, les compartiré un ejemplo de cuando una emergencia hizo que las prioridades se reorganizaran…