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Una conversación sobre el modelo de Jesús para los grupos pequeños mayormente se centra en los doce discípulos, o quizás los tres hombres con los que compartió una relación más íntima (Pedro, Jacobo y Juan). ¿Pero qué de las mujeres que le rodeaban, le apoyaron económicamente, y escucharon Sus palabras?
¿Quién crees que preparaba o proveía la comida para los varones mientras viajaban con Jesús? Los doce apóstoles dejaron todo, sus profesiones, sus familias y sus ingresos para seguir a Jesús. Pero no eran los únicos que siguieron y aprendieron del Rabí (Maestro).
“Después de esto, Jesús estuvo recorriendo los pueblos y las aldeas, proclamando las buenas nuevas del reino de Dios. Lo acompañaban los doce, 2 y también algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y de enfermedades: María, a la que llamaban Magdalena, y de la que habían salido siete demonios; 3 Juana, esposa de Cuza, el administrador de Herodes; Susana y muchas más que los ayudaban con sus propios recursos.” (Lc. 8:1-3)
No sabemos exactamente cuánto tiempo, durante los tres años del ministerio en la tierra, Jesús tenía a las mujeres viajando con Él y con los apóstoles. Estas mujeres no eran aficionadas, eran seguidores. Algunas habían sido sanadas, sus vidas transformadas. Otras eran mujeres prominentes, hasta de la casa de Herodes, que corrieron grandes riesgos al asociarse con un individuo tan controversial como Jesús.
Sabemos, por el comentario que Jesús le hizo a Marta mientras enseñaba a María en su casa, que Jesús valoraba a las mujeres y les enseñaba como poco Rabí hacía (Lc. 10:38-42).
Esas mismas mujeres recordaron Sus palabras, eran las primeras en saber de Su resurrección e informaron a los discípulos sobre lo mismo (Lc. 24:1-11).
Este grupo pequeño de mujeres tenía una parte íntegra en el tiempo que Jesús pasó aquí en la tierra. Dejaron un modelo de prioridades para grupos pequeños hoy día.
• Seguir el Mesías
• Aprender del Rabí
• Compartir historias de Su sanación en nuestras vidas
• Proclamar Su resurrección
• Rodear y apoyar a otros trabajadores en el reino
¿Cuál es el enfoque en tu grupo pequeño?
#HermanaRosadeHierro #grupopequeno #Jesus #Biblia
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Escrito por Jocelynn Goff
23 Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al ver que el día se acerca.
Hebreos 10:23-25
Estos versículos siempre me traen a la mente un miércoles por la noche. Antes de la reunión de la iglesia, estaba hablando con una amiga por teléfono. Y luego, después de la reunión, volví a hablar con ella. En la segunda conversación, ella me dijo que sonaba menos cansada y con más energía. Dijo que tenía que haber sido porque me congregué y salí animada. Estuve totalmente de acuerdo con ella. Había pasado un tiempo con hermanos y hermanas a quienes les encantaba pasar tiempo en la Palabra y los unos con los otros.
No había notado la diferencia en mí misma hasta que mi amiga me lo dijo, pero es uno de los beneficios de obedecer los mandatos del Señor al no dejar de congregarnos y animarnos. No estamos solos en nuestro caminar.
Otro beneficio es el testimonio que da a otros, como lo que pasó con una vecina. Ella llevaba tiempo observándonos y notaba la diferencia. Yo quería ser intencional en el testimonio que le daba de otras formas, pero al ignorar mi cansancio para obedecer el mandamiento de congregarme, y la evidencia del ánimo que recibí, fue el mensaje que le llegó más claramente.
Ella se llamaba Jackie y tengo muchas historias que dan gloria a Dios de nuestra caminata juntas como vecinas y luego como hermanas en Cristo. Pregúntame cuandoquiera y me encantaría contarte más de esas historias. Ésta que compartí es la que siempre me viene a la mente cuando lee Hebreos 10:23-25.
Que Dios te anime al obedecerle en congregarte y dar testimonio de ese ánimo que recibimos. Es tremendo testimonio para nosotras mismas y para el mundo. El mundo nos está observando aún si no lo admite, y necesta este mensaje.
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